Seguro conoces la frase de que ‘somos lo que hacemos repetidamente’. Pues resulta que esta idea no solo aplica a nuestras acciones físicas, sino también a nuestros pensamientos. Así lo plantea Leo Babauta, autor del blog Zen Habits, en una reflexión sobre los hábitos mentales que practicamos todos los días, muchas veces sin darnos cuenta.
Babauta señala que cosas como quejarnos constantemente, culpar a otros, procrastinar tareas importantes, revisar el celular antes de concentrarnos en lo que realmente importa, criticarnos a nosotros mismos, juzgar a los demás o preocuparnos por el futuro son patrones mentales que practicamos una y otra vez, y que terminan definiendo nuestra experiencia de vida y la forma en que tratamos a quienes nos rodean.
La buena noticia, según el autor, es que estos patrones se pueden cambiar. Su método consiste en primero identificar cuándo estamos cayendo en alguno de estos hábitos negativos —por ejemplo, notar el momento exacto en que empezamos a quejarnos— y luego sustituirlo conscientemente por uno más constructivo, como practicar la gratitud en lugar de quejarnos, o aceptar los errores del pasado en lugar de seguir dándoles vueltas.
Con la práctica constante, estos nuevos hábitos mentales se vuelven automáticos y reemplazan a los anteriores. Babauta insiste en que el esfuerzo vale la pena, porque al final se trata de decidir qué queremos practicar cada día: lo que nos acerca a la vida que queremos, o lo que nos mantiene estancados.
Si quieres conocer la lista completa de hábitos mentales y sus posibles reemplazos, te invitamos a leer la nota original en Zen Habits.
Fuente: The Mental Habits We Practice the Most (zenhabits.net). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: mikeedesign, BY 2.0 (vía Openverse).
